¿Sabes cómo conservar las pilas usadas correctamente?

En casa todos tenemos algún aparato que necesita pilas para su funcionamiento, pero, ¿sabemos realmente cómo conservar las pilas mientras las acumulamos para depositarlas en el lugar correspondiente?

Desde Recicla tus Pilas Andalucía queremos ayudarte a conservarlas de la manera más correcta posible.

Las pilas y las baterías contienen numerosos elementos tóxicos para las personas como el mercurio, el níquel, el plomo o el zinc, que pueden causar enfermedades irreversibles. Por ello es necesario tener mucha precaución cuando estamos en contacto con estos productos.

Lo ideal es depositarlas en un lugar destinado al reciclado de pilas y acumuladores (RPA) como un punto limpio, pero es normal esperar hasta haber acumulado varias en casa para desplazarnos hasta este sitio.

Es fundamental que nunca jamás las tires a la basura ni las guardes en un cajón, ya que si el metal entra en contacto con los polos positivo y negativo de una batería podría generar un cortocircuito y por consiguiente un incendio.

Para almacenar las pilas usadas en casa es necesario:

– Utilizar un envase o recipiente hermético de plástico, como una botella de refresco o una garrafa de agua vacía.

No mezclar las pilas con las baterías en el mismo envase.

– Asegurarse de que el envase está limpio y seco, ya que si tiene contacto con agua u otro elemento libera sustancias tóxicas y puede ser dañino.

– Situarlo en un lugar fresco y seco donde no reciba luz solar.

Otro de los consejos que te damos desde Recicla tus Pilas Andalucía para conservar tus residuos en casa es que cuando compres un paquete nuevo de pilas, selecciones las que no vas a utilizar, y así prevenirlas de la humedad y los cambios de temperatura. Para ello te recomendamos que las envuelvas en papel de periódico y las guardes en un cajón o en lugar apartado de la luz del sol.

Para las baterías más grandes, como la de coches, lo ideal es llevarlas directamente al punto de reciclaje, pero también es posible guardarlas en casa siguiendo el consejo de situarlas en un lugar fresco y seco y lo más alejada posible de otros productos.