Todas las pilas llevan impresa mucha más información de la que solemos mirar. Código de tipo, voltaje, capacidad, fecha de caducidad están ahí, aunque no siempre se sepa interpretarlos.
Aprender a leerlos ayuda a elegir mejor, a no comprar de más y a saber cuándo una pila está realmente lista para el punto de recogida.
Código de tipo, voltaje y capacidad
Junto al tamaño habitual (AA, AAA, C, D…), las pilas incluyen un código técnico como LR6 o LR03: la letra inicial indica la tecnología, la “L” identifica a las alcalinas, y el resto define el tamaño estándar. También llevan el voltaje impreso, normalmente 1,5V en las pilas convencionales.
En las recargables, además, suele aparecer la capacidad en mAh (miliamperios hora), que indica cuánta energía puede almacenar: cuanto mayor es la cifra, más tiempo puede funcionar el dispositivo antes de necesitar una recarga, aunque el resultado real también depende del consumo del aparato.
La fecha de caducidad
La mayoría de pilas incluyen una fecha de caducidad o la indicación “usar preferentemente antes de”. No significa que dejen de funcionar de golpe, sino que a partir de ese momento pueden perder capacidad de forma progresiva.
Guardarlas en un lugar fresco y seco ayuda a que mantengan su rendimiento el mayor tiempo posible antes de esa fecha.
El símbolo del contenedor tachado
Todas las pilas y baterías incluyen el símbolo de un contenedor de basura tachado. Esta marca indica que, al final de su vida útil, no pueden desecharse junto a la basura doméstica.
Es la señal que confirma que ese producto se clasifica como RPA y debe depositarse en un punto de recogida específico.





